TRENTON, Nueva Jersey, EE.UU. (AP) — El senador Cory Booker asumió el podio del piso del Senado el lunes por la noche y lo mantuvo hasta la noche del martes para arremeter contra la agenda republicana del presidente Donald Trump.
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Booker estableció así un récord en la historia del Senado de Estados Unidos al hablar por 25 horas y 4 minutos, superando a Strom Thurmond, un segregacionista de Carolina del Sur, quien en 1957 realizó una maniobra obstruccionista con un discurso de 24 horas y 18 minutos oponiéndose a una ley de derechos civiles.
En el caso de Booker, un demócrata de Nueva Jersey que se postuló a la presidencia sin éxito en 2020, no estaba en agenda la discusión de ninguna ley y se centró en expresar una frustración que rozaba la exasperación ante una serie de temas relacionados con Trump, desde la posibilidad de anexar Groenlandia y Canadá hasta recortar programas sociales y reducir impuestos.
El discurso de Booker, ocasionalmente interrumpido por colegas de su partido a quienes cedía la palabra para preguntas mientras recuperaba el aliento, se produjo mientras los demócratas están en minoría en el Senado y la Cámara de Representantes.
No está claro qué efecto podría tener el discurso de Booker, pero refleja una de las palancas disponibles para los partidos fuera del poder y buscaría motivar a la alicaída base demócrata, molesta además con las últimas determinaciones de los líderes de su partido.
¿Quién es el senador Booker?
Booker, de 55 años, nació en Washington, D.C., y se mudó al norte de Nueva Jersey cuando era niño. Ha hablado sobre crecer en una familia negra en un vecindario predominantemente blanco y cómo sus padres enfrentaron oposición cuando intentaron comprar una casa.
Jugó al fútbol americano en la universidad de Stanford antes de asistir a la Facultad de Derecho de Yale y luego trabajó como abogado en organizaciones sin fines de lucro, brindando asistencia legal a familias más pobres. Fue elegido para el concejo municipal de Newark y luego como alcalde de la ciudad más grande del estado, donde sirvió hasta 2013.
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Su tiempo en el cargo coincidió con la donación de 100 millones de dólares del fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, a las escuelas públicas de la ciudad, un beneficio que en ese momento mejoró su estatus como una estrella en ascenso del Partido Demócrata.
En 2013, fue elegido en una elección especial para el Senado tras la muerte del titular Frank Lautenberg. Luego ganó su primer mandato completo en 2014 y fue reelegido en 2020.
Lanzó una campaña presidencial optimista pero finalmente fallida en 2020 en un campo demócrata abarrotado. De pie en el patio delantero de su casa en Newark, Booker declaró: “El amor no es fácil”.
¿Cuáles son los temas de los que habló Booker?
El discurso de Booker en el Senado comenzó alrededor de las 7 de la tarde del lunes y duró pasado las 8 pm de este martes.
El martes por la mañana, su voz ocasionalmente vacilaba con emoción al reconocer a sus colegas que le hacían preguntas, dándole la oportunidad de tomar un descanso de hablar.
Leyó cartas de sus electores, citó a autores como Langston Hughes y se adentró en la política exterior y los posibles recortes a la red de seguridad social.
Denunció que los republicanos buscan recortar la atención médica para los estadounidenses “para dar recortes de impuestos desproporcionadamente a los ricos” y aumentar los déficits.
Afirmó que Estados Unidos estaba renunciando a su liderazgo mundial y citó las propuestas de Trump de tomar Groenlandia y Canadá mientras se peleaba con aliados de larga data.
Reflejando su inclinación hacia la retórica edificante, Booker lamentó la falta de unidad.
“Somos una unión en problemas en comparación con nuestros pares globales”, sostuvo. “Sin embargo, somos una nación de absoluta abundancia, y hemos demostrado en el pasado ser una nación de increíble visión”.
También ocasionalmente apuntó a Elon Musk, la persona más rica del mundo, quien se ha convertido en la segunda persona en importancia en el gobierno de Trump y lidera el Departamento de Eficiencia Gubernamental. Criticó la agenda del presidente para renovar recortes de impuestos que beneficiarían a estadounidenses adinerados, como Musk.
El primo y el hermano de Booker, así como los asesores demócratas, observaron desde la galería de la cámara. El senador Chris Murphy acompañó a Booker día y noche. Murphy devolvía la camaradería que Booker le había brindado en 2016, cuando el demócrata de Connecticut ocupó la sala durante casi 15 horas para defender la legislación sobre control de armas.